Juliana Uribe Gomez

GRACIAS A LA DANZA HE DISFRUTADO DE:PASARELAS, PRESENTACIONES, COMPETENCIAS, PIJAMADAS Y MUCHO MÁS

Gracias a mi familia rosada y mi segunda casa por siempre y para siempre, soy la persona que soy hoy en día. Desde la primera vez que entre por esas puertas, siendo una bebe que acompañaba a su hermana a clases y dos años después haciendo mi primera clase con Cata Botero, Play Dance se convirtió más que en un lugar donde aprendía a bailar. Se convirtió en mi lugar favorito en el mundo, donde era realmente feliz, podía ser yo misma, donde encontré mi pasión y donde no solo me enseñaron a bailar si no también a ser la mejor persona que pueda ser.

16 años en Play Dance se han ido volando; y sin darme cuenta, he tenido las mejores experiencias de mi vida con esta gran familia. He bailado en tantos escenarios, he viajado por el mundo participando en videos, he modelado, he hecho pijamadas y he participado en competencias. He sido parte de los grupos élites desde que tengo 6 años y ahora estoy llegando a ser una de esas personas que siempre admiré y seguiré admirando: voy a ser profesora en Play Dance.

Hoy, soy una persona constante, disciplinada, organizada, respetuosa y amorosa, gracias a Play Dance. Aquí me siento como en casa; cada día desde que soy pequeña espero la tarde para ir a bailar, para estar con mis amigas de la danza y para aprender más que nunca. Play Dance es un lugar donde me puedo desconectar de absolutamente todo lo que está pasando en mi vida, se me olvidan los problemas y simplemente soy feliz; puedo ser yo misma sin ser juzgada por absolutamente nadie.

Mis profesores siempre me han motivado para ser la mejor bailarina y la mejor persona que pueda ser. Así sea difícil, me han enseñado que la perseverancia y el trabajo duro lo pueden llevar a uno hasta el infinito. Me han enseñado que la vida y el baile hay que gozarlos y vivirlos al máximo, que no importa qué, hay que verle el lado bueno a la vida y que bailar siempre es la respuesta.

Mis profesores se convirtieron en mis modelos a seguir, me ponen metas en las que trabajo constantemente para poder alcanzar; me retan y más que todo me inspiran y me motivan a seguir haciendo lo que más me gusta hacer en la vida. En Play Dance el baile se convirtió en mi forma de vivir, no puedo ir a ningún lado y no puedo escuchar ningún tipo de beat sin mover mi cuerpo. El baile se convirtió en mi forma de expresarme y de expresar todos los sentimientos que no puedo poner en palabras.

¡GRACIAS PLAY DANCE!

¡Espero seguir contando historias contigo a través de la danza, y bailar hasta más no poder!

July U.